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El País de Los Úteros en Multipropiedad PDF Imprimir E-mail

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A causa del nuevo e innecesario debate en torno a ley del aborto, recupero aquí un artículo que escribí tiempo ha, en el momento en que se elaboraba el borrador de la ley vigente. Lejos de pronunciarme enseguida, he caído en documentarme sobre los vaivenes históricos en torno al objeto legislativo en cuestión (el útero) y también sobre las diversas posturas que han influido (por filia o por fobia) en esta trayectoria cuyo visaje más conservador y restrictivo nos tocará vivir no sólo a nosotros, sino probablemente a nuestras futuras hijas no deseadas.

Como tampoco me queda otra opción que avisar de que soy hombre (y carecería mi voz de cualquier legitimidad, digámoslo de una vez por todas), he tenido que curiosear en si por contra existen referentes históricos recientes en relación a cualquier otra parte del cuerpo en que (en un nivel meramente fisiológico) éste haya sido legislado; por ejemplo, mis cojones. Evidentemente, ética, moral y ley confluyen a veces en desalentar de determinados "usos" de algunas partes del cuerpo y radicalmente en su "uso" sobre / contra / hacia otras personas y objetos, pero me ha desconcertado que, a parte del útero (femenino, claro) la jurisprudencia haya incidido poco en represaliar, por ejemplo, lo que un ciudadano decida hacer con su propio hígado.
El debate jurídico elige una y otra vez el útero. Y todo parece indicar que, si bien podemos establecerlo como un órgano femenino y personal, el debate parece decirle una y otra vez (paternalmente) a la mujer: "bueno, sí, tu útero es tuyo pero es también un poco de todos". Recipiente de la expectativa demográfica común, parecería descabellado que cada mujer se atuviera a su propio arbitrio en la decisión de dar continuidad a la especie humana (la pille el asunto como la pille), cuando prima con creces el derecho de nuestra sociedad y sus estamentos a imponer su opinión sobre las funciones de un órgano que (qué mala suerte) ha ido a parar al cuerpo de la mujer.
Pero he aquí que semejante entrometimiento sobre el arbitrio auto-personal se produce, creo yo, precisamente por tratarse del cuerpo femenino, ya que éste ha sido uno de los objetos favoritos de la potestad forense, médica y política desde el principio de los tiempos.
Históricamente es bastante reciente cierta condescendencia a que el ciudadano caracterizado sexualmente como "mujer" tenga alma, y creo que, mal que bien, hay una admisión generalizada de ya que venía teniendo "cuerpo" desde bastante tiempo atrás. Lo que no me queda claro es que ese "cuerpo" haya sido entendido como verdaderamente "suyo" y no "un poco de todos". La concavidad genital femenina, en particular, ha parecido desde siempre no sólo quedar intrínsecamente expedita al entrometimiento sino también a dar cabida a todas las voces, a todas la opiniones, definiciones y prescripciones de lo que es el cuerpo de la mujer. Desde la Santa Madre Iglesia (ésta no tiene útero, claro) hasta Karl Lagerfeld (no tiene útero), y sin olvidar al director de markéting (sin útero) de Lady Gaga, todos han contado con descarada holgura al imponer qué es (o qué debe considerarse) el cuerpo de una mujer.
Pero dejando aparte este sustancioso debate, cuando se ha superado el eco de la autodeterminación sexual, el derecho al orgasmo y al placer y algo y bastante se ha avanzado en la cesión de ciertas potestades de cada mujer respecto a sí misma, y centrándonos de nuevo en la propuesta de ley, me gustaría recalar en los siguientes puntos:
El primero de ellos es el aparentemente necesario debate de qué es un feto / bebé / niño / criatura humana, lo que parece alentar el matiz más delicado (incontestable) del asunto. Y no básicamente qué es, sino cuándo lo es. Actualmente, cualquier ciudadano (recurriendo a la sanidad pública o privada) puede extirparse cualquier excrecencia corporal que considere indeseable: lo consulta con un cirujano, le hacen un presupuesto y se le da día y hora. El espinoso debate de cuándo (en el contexto de una gestación) el corpúsculo celular (mórula) deja de ser una excrecencia para convertirse realmente en un feto (por no decir directamente una persona) parece competer a la expectativa generalizada (peregrina) sobre el potencial de su saludable desarrollo más que a la propia percepción que el sujeto portador (mujer) tiene de su propia fenomenología corporal. Parece mucho más deportivo alentar gestaciones no voluntarias antes que el ejercicio libre de la voluntad de una ciudadana. Hijos no deseados producen a veces madres indeseables, pero nuestra sociedad, singularmente dotada de estructuras de conciliación, atención e integración, puede obviar y también asumir estas leves contrariedades.
En segundo lugar, recalar también en la mala pata (intrínsecamente masculina) que implica el hecho de que los hombres no podamos alumbrar hijos. Este insensato capricho de la Madre Naturaleza (si es madre, es mujer, y es inadmisible que no haya hecho, precisamente, lo que se esperaba de ella) parece tendido ex profeso para deslegitimar al varón de toda influencia sobre la decisión ajena (femenina). Es terriblemente desalentador, cuando este sector de la población ha vivido históricamente volcado en la regulación demográfica, el cuidado, la crianza y educación de los vástagos, y encarecidamente comprometido con los métodos anticonceptivos y de profilaxis, por no hablar de un obvio pero soterrado deseo de ganar veinte kilos en nueve meses y desgarrarse los genitales en el parto.
En tercer y último lugar, dejando seguramente mucho en el tintero, revisar de nuevo la pasmosa trayectoria legislativa en lo tocante al útero: a primera vista parece una ley tan increíblemente adaptativa y flexible que, siendo o no espejo de la voluntad moral contemporánea que le es marco, pude cambiarse cada dos o cuatro años, un poco al tuntún, sin que ningún paso pueda considerarse, ya no definitivo, sino irreversible, como si su fundamento moral fuera demasiado abstracto o manipulable o impreciso. No hay ninguna ley de tráfico, por ejemplo, tan versátil o reversible. A cada turno gubernamental le corresponde (y le apetece) significarse respecto al útero, me parece llamativo. Es como un recordatorio de la volubilidad de un punto de vista poco aclarado, poco consensuado, y en realidad poco importante: la absurdez histórica respalda ampliamente cualquier inexactitud, sus gajes inciden sólo en el sector más desanimado de la población (la mujer, como viene siendo costumbre) y, además, es, en cuanto ley, tranquilizadoramente polémica y contundente, además de rabiosamente fácil de desobedecer. Pónganse en el lugar de nuestros políticos: necesitan sacar una ley claramente retrógrada para significarse ante su electores y aleccionar a sus detractores. Si te vas a lo fácil, eliges el aborto, la verdad: a la sociedad siempre le ha encantado cierta tirantez respecto a que la mujer haga con su aparato reproductor "lo que le sale del coño" (nunca mejor dicho), el debate está servido, pues, y cataliza una atención pública que se mantiene convenientemente ajena a otros problemas.

 

Javier Ramos

NOTA: Pese a que he tenido que agradecer sugerencias, contemporizaciones y puntualizaciones (y sencillamente críticas) respecto a este artículo (es la primera vez que me decido a hacer un texto de opinión), he optado por mantener el texto original íntegramente y también los comentarios que a su pie figuran, sobre todo en atención a la persona que firma la mayoría de éstos y que el lector descubrirá fácilmente. Mis obligadas aclaraciones figuran también al hilo de la conversación y han de considerarse como matizaciones a una tesis (modesta) que sigo ratificando. (Amparo, he tenido que desautorizar tus comentarios posteriores y optar por no publicarlos, dado que añaden ya poco al debate). Sigo embarcado en el proceso de averiguar cómo se borran los comentarios spam, por lo que pido disculpas al lector.

 

Comentarios

calypso35 08-01-2014 11:16
Hola, mi nombre es Amparo. He llegado a su blog por casualidad. En primer lugar, quería felicitarle por su contenido, sobre todo por este artículo. Lo he encontrado muy bien elaborado. Quería decirle que me ha desconcertado mucho la frivolidad con la que usted aborda un asunto particularmente delicado y personal. Desde luego que la idea de que haya, como usted dice, madres indeseables con hijos indeseados me pone los pelos de punta, y creo que una ley sí que hace falta precisamente para evitar esta circunstancia. Hace falta una ley que avise a la mujer de que traer un hijo al mundo es un asunto muy serio y que ha de hacerse con mucho amor y requiere mucha responsabilidad . Una ley para que algunas mujeres sean conscientes de que deben pensárselo mucho antes de exponerse a un embarazo y que lo que no puede ser es que no tomen las debidas precauciones y que después todo se arregla yendo al médico. Un saludo desde Cuenca y decirle que es de esperar mayor fidelidad a los hechos a la hora de pronunciarse sobre un tema tan delicado.

peroorgullo 08-01-2014 13:02
Yo opino lo mismo. Lo veo una cosa muy personal y muy delicada. Si no miras lo que haces no puedes ir luego y abortar por el morro. David.

Rubencino 08-01-2014 22:35
Está muy bien el artículo, enhorabuena. Creo que es un tema muy delicado y que se habla de él como quien no quiere la cosa. Los testículos sí que están legislados porque no puedes hacer con los cojones lo que te da la gana. Yo también tengo un blog sobre literatura vampírica, lo estoy empezando pero voy poniendo cosas.

JavierRamos 09-01-2014 10:02
Como autor del artículo y en atención a estos comentarios, decir, en primer lugar, que agradezco mucho el interés suscitado por éste. Me gustaría subrayar que en efecto "lo delicado" del asunto parece radicar, al hilo de estos comentarios, en que una mujer haga en efecto lo que le dé la gana; sin embargo, es el hecho de que decida por sí misma lo que parece ser fácilmente opinable. Es en ese sentido en el que me había propuesto redactar un artículo que no viene sino a decir que no debería existir ya no legislación en torno al útero más allá del arbitrio de su propietaria, sino ni siquiera opinión alguna que no favoreciera esto último.

calypso35 09-01-2014 13:42
Me siento aludida por su respuesta, señor Ramos, porque como le escribía en mi primer comentario creo que sí que es un tema muy delicado y que merece todo el respeto del mundo. Y claro que se puede opinar y se debe opinar, y no porque el útero de la mujer sea, como usted se burla, "un poco de todos" sino porque es responsabilidad de una sociedad adulta trasmitir a su mujeres, sobre todo a las más jóvenes, un sentido de la responsabilidad al que no hace ningún bien un vacío legal. ¿Me quiere decir que una mujer puede abortar si quiere aunque el hijo vaya a nacer perfectamente sano y en un entorno favorable? Creo que no se puede jugar con la vida futura de lo que será una persona.

jennifer_sons0250 09-01-2014 16:22
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irairasauria 09-01-2014 18:35
Esta señora Amparo, que parece ser que se llama, tiene razón. Bravo, Amparo y un saludo desde Girona.

venivedivinci 09-01-2014 21:03
Se te ha colado un spam comment, chaval! :-)

calypso35 09-01-2014 22:10
Yo al final voy a pensar que este artículo no es al final más que una broma de mal gusto, como en un principio no me atrevía a decir. En los vaivenes de la ley del aborto, lo que un gobierno ha torcido, otro lo rectifica, así tiene que ser y es esencial para una democracia que así sea. Amparo.

venivedivinci 10-01-2014 09:35
Se meten por todas partes!!!

manchegoinlove 10-01-2014 10:02
Hola, me llamo Alonso y tengo dos hijas, una de diez años y otra de trece años. No he podido dejar de sentirme aludido por el artículo debido a mi calidad de padre y también de hombre. Mis dos hijas han sido muy deseadas y no quiero ni pensar que mi mujer hubiera podido tomar una decisión unilateralmente. Ambos deseábamos a las niñas mucho y verlas crecer, se lo aseguro, es el mejor regalo que me ha hecho la vida. En consecuencia tengo que decirle que las querría igual si tuvieran algún tipo de deficiencia o malformación.

JavierRamos 10-01-2014 13:27
Querido Alonso, gracias por aportar algo a este debate. Lo único que quiero decirle es: ¡Enhorabuena! Mi artículo pone el acento precisamente en la posibilidad de esa decisión unilateral que su mujer no tomó en su momento. EN LA POSIBILIDAD. Es decir: en que la legislación garantice el derecho de tomar sin consecuencias una decisión respecto a la gestación por parte de quien la padece, y no esté basada en restringir un derecho.

mindelagua 10-01-2014 12:07
A ver, imbécil, una gestación no es algo que se "padece" como la gripe. Una gestación es la cosa más maravillosa del mundo. Y yo estoy en mi derecho de decírselo. Mari Carmen. Soria.

Rantinoo1980 11-01-2014 00:45
Putas no vayáis por ahí follando que luego ya veis lo que pasa.

calypso35 11-01-2014 09:28
Naturalmente que una ley ha de velar por los derechos pero permítame que recale en una cosa que me había dejado en el tintero en mis anteriores comentarios: desde luego hemos de hablar también de los derechos del niño a nacer. Creo que es el objetivo de una democracia madura velar por quien aún no tiene capacidad de decisión. En su artículo llama al bebé "excrecencia" y, francamente, es muy desagradable leerlo así y me da una idea de su manera de pensar. Se mete usted mucho en dejar sin voz a todo el mundo al que concierne un embarazo, que no es sólo la mujer "que lo padece", pero yo creo que es usted el que menos legitimado está para opinar, y no me haga decirle por qué.

JavierRamos 12-01-2014 09:28
Querida Amparo, le agradezco de nuevo que se encargue usted de hacer este debate rabiosamente fértil. No voy a pasar por alto su alusión, cuando no deja de ser cínica: encabezo precisamente el artículo con la advertencia de que el objeto del mismo es deslegitimar cualquier tipo de opinión y lo elaboro en el sentido de neutralizar la mía. Digo, una y otra vez, que es la "embarazada" a quien compete el ejercicio de lo que debería ser un libre derecho. Insinúa usted que, como homosexual, todavía tendría menos derecho a opinar, ¿querría usted explicarme en qué se basa?

calypso35 12-01-2014 09:45
Vamos a ver: en ningún momento he aludido a su tendencia sexual como argumento de nada, menos aún en el sentido de que le deslegitime de opinar. Lo único que intento decirle es que usted se permite una "despreocupación" respecto al tema que sólo puedo comprender como gratuita: usted nunca estará "embarazado", eso lo sabemos todos, pero usted tampoco estará, como hombre, en situación de esperar un hijo. Supongo que eso a usted le proporciona la distancia y el desdén con que se atreve a opinar de lo que una mujer debería hacer con la vida de su pequeño

rayos_y_centellas 14-01-2014 00:02
Yo estoy flipando con esta señora Amparo. De verdad que estoy flipada. Si me quedo embarazada por un descuido, me tocará sentarme delante de un psiquiatra para explicarle que necesito que me firme un papel de que tener el niño me volverá loca. Supongo que no tendré que pedírselo, porque el mero hecho de ir al psiquiatra sin estar loca es síntoma de estar loca. Otra posibilidad será tirarme por unas escaleras o trotar siete horas a caballo, guay. Londres es superchulo también. Si el psiquiatra está bueno, igual tomo MI decisión de follárMElo sin precauciones, por MI cuenta y riesgo y, si ME quedo embarazada (claro, que si ya iba embarazada, no me puedo quedar doblemente embarazada, supongo), ME gustaría poder estar a solas con MIS debates mentales y MIS escrúpulos y MIS dudas y poder tomar MI decisión y, en el caso, recurrir a MI sistema de salud pública.

calypso35 14-01-2014 09:45
Esta chica que escribe se descubre por sí sola y sus argumentos se caen por su propio peso. Es un claro ejemplo de irresponsabilidad y de falta de sensibilidad y no voy a caer en la trampa de entrar en el debate. Para ir acabando con esto, añadir sólo que la llamada ley de plazos pecaba de ambigüedad, pues todavía está por determinar cuando puede asegurarse de que la formación del feto es suficiente y en todo caso implicaría, en un aborto, un riesgo para la salud de la embarazada. También conducía al callejón sin salida de la presión de padres y del entorno para que la embarazada abortara, lo que podía retrasar la decisión hasta el punto de que la mujer rozara ese plazo en que el aborto reviste un riesgo, no haciendo sino empeorar el asunto. Una mujer embarazada tiene, desde luego, que considerar mucho su decisión y necesita seguramente tiempo, un tiempo que no tiene. Mucho peor que un niño no deseado es un aborto no deseado, de eso no nos cabe a nadie ninguna duda. Esto es lo último que quería añadir. En ningún momento me he posicionado tampoco sobre la homosexualidad y así deseo que conste.

amigaranadeltucay 15-01-2014 09:16
Decir que algunas estamos hartas del malentendido continuo que hay sobre el feminismo. No hay ninguna necesidad de que nos pongamos en el mismo rasero que los hombres. Somos mujeres y nos define nuestra sensibilidad y nuestras necesidades y no tenemos que renunciar a algo tan hermoso como la maternidad. Mi pequeña empresa distribuye un sistema ampliamente implantado en los países nórdicos como alternativa a test de embarazo de farmacia basado en Saliva de Rana Tucay. Surprisetest© cuesta sólo 16 € y aclara al instante tus dudas. Para mis información, escribe a info arroba surprisetest punto com

manchegoinlove 16-01-2014 20:31
Estimado Sr. Ramos, me da usted la enhorabuena pero percibo un poco de ironía en su felicitación porque, vamos a ver, dice usted de que se hubiera alegrado de que mi mujer pudiera haber tomado unilateralmente la decisión de abortar en las dos ocasiones en que, desde luego, no ha querido hacerlo. Yo tampoco tengo nada en contra de los homosexuales pero que, como no se aclara a la hora de opinar sobre el aborto, tampoco podría hacerlo a la hora de opinar sobre el diálogo de comprensión y de complicidad que hay en una pareja cuando toma la decisión de embarazarse. Por muchos avances que haga la sociedad en este sentido, está claro que siempre habrá sectores incapaces de comprender a la mayoría. Espero que no sea el rencor lo que lleva la batuta de sus opiniones. Alonso.

mielsobrehojuelas 16-01-2014 09:02
Hola. Estoy muy interesada en la Rana del Tucay, he oído hablar muy bien de este método de primera mano. Según he podido leer en otras páginas, puede predecir el embarazo hasta con dos días antes de antelación. Mi pregunta es si es respecto a la fecundación o a cuando sería la primera falta menstrual. Muchas gracias. Aúpa con estas páginas en que las mujeres podemos tener voz y voto!

JavierRamos 18-01-2014 09:46
Este comentario lo dirijo específicamente a Alonso y a Amparo, puesto que veo indebido recalar una y otra vez en las aclaraciones ya vertidas en mi artículo. Sólo siento rencor por un gobierno que restringe los derechos de sus ciudadanas. Por otra parte, entiendo que un aborto no deseado es subsanable a posteriori ¿con otro embarazo, por ejemplo?, mientras que una maternidad indeseada lo es más difícilmente, siendo ambas cosas indeseables. En fin, quiero remitir, como respuesta a cualquier acusación, al texto de mi artículo en el que se especifica que NO ESTOY LEGITIMADO A IMPONER UNA OPINIÓN SOBRE LO QUE UNA MUJER HACE CON SU ÚTERO, pero sí CONTRA UN GOBIERNO QUE INTENTA HACERLO. Esta última premisa es la voluntad última de mi artículo y si la propuesta de ley no invitara de por sí a la polémica, no lo hubiera escrito, pues ya digo que sólo me corresponde, respecto a lo una mujer decida por sí misma respecto a su coño, nada más que cerrar el pico, un invitación que me gustaría extender a otras bocas.

calypso35 19-01-2014 10:05
Ah, ahora va y se calla, claro. Perdone, Sr. Ramos, pero voy a permitirme deducir, y quiero que así conste, que con este silencio final suyo, no me queda otro remedio que pensar que QUIEN CALLA OTORGA. No puedo hacer menos que mostrar mi satisfacción. Amparo.

mirtamirindilla 24-01-2014 11:09
Creo que lo que quiere decirnos la iglesia es que la mujer es el recipiente de la gracia de la maternidad que es lo más sagrado del mundo porque la humanidad se acabaría. Yo no soy una persona cristiana en el sentido practicante del término y me he leído el Código Da Vinci. Entonces lo que a mí me da pena es que no sabemos cuándo exactamente el feto ya tiene alma y me da mucha pena pensar que al feto lo quieren arrancar de la matriz con una especie de sacacorchos y que él lo siente y pasa mucho miedo y se querría agarrar a la vida aunque yo respeto que una mujer decida lo que es bueno para ella cuando, por ejemplo, el niño no va tener padre reconocible o enfermedades deformadas o la mujer y su familia no lo van a poder mantener y darle unos estudios. De todas formas, sí que hay chicas que son unas irresponsables. Me gusta mucho opinar sobre las cosas y participar en debates.

calypso35 26-01-2014 09:45
Han pasado algunos días, Sr. Ramos, y sigue usted en silencio. Nos da usted que pensar que mejor haría retirando el artículo. Le deseo mucha suerte en sus otras empresas. Amparo.

manchegoinlove 30-01-2014 15:46
No he tenido tiempo desde hace unos días de contestar al señor Ramos. Son precisamente mis hijas las que me han requerido este tiempo y se lo he dedicado muy gustoso como corresponde. Lo que yo encuentro lamentable, señor Ramos, es que ahora se intimide usted en un debate al que yo me había visto invitado como hombre y sobre todo como padre, debido a la mención que hacía de que los hombres no nos implicamos en la crianza de nuestros hijos. Sí que lo hacemos, señor Ramos, sí que lo hacemos. Me gustaría añadir que, como padre, no me gustaría que ninguna de mis hijas se enfrentara a un embarazo no deseado y puede contar con que voy a hacer todo lo posible por evitarlo. Una buena comunicación entre padres e hijos, una buena educación sexual es lo menos que puedo hacer por mis hijas. Aunque no se puede decir, desgraciadamente, de este agua no beberé. Si una de mis hijas acudiera a nosotros sus padres con un embarazo adolescente, puede contar con que nos repondríamos al dolor y le haríamos ver el error (horror) que ha cometido y procuraríamos que tuviera toda la información a fin de que pudiera elegir libremente. Un hijo es algo muy importante que hay que tomarse muy en serio. Si decidiera tenerlo, la ayudaríamos en todo como padres que somos. Si decidiera abortar, pondríamos los medios. Si nuestra decisión topara con una legislación adversa, asumiríamos lo que eso implica, no le quepa la menor duda.

JavierRamos 02-02-2014 09:02
Gracias a quien corresponda por los comentarios vertidos en este artículo. He decidido cerrar la línea de comentarios por un problema técnico y mental. En compensación, he decidido añadir una nota como encabezamiento en la que me hago eco de este prolijo debate. Un saludo y gracias, de nuevo, a todos.


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Última actualización el Viernes, 15 de Junio de 2018 07:38
 

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